EL ÁRBOL BOLA
Dentro del espacio urbano de Quito los árboles ofrecen una otredad que cuestiona nítidamente la visión antropocéntrica que domina el pensamiento occidental moderno.
Son en su mayoría tratados como objetos irrelevantes, peligrosos, que ensucian con sus hojas e interfieren en el confort y desarrollo de la ciudad. Se los tala o poda indolentemente sin tomar en cuenta su edad, especie, potencial simbólico o contribución al ambiente e identidad del espacio. Si evidenciamos la relación de Quito con sus árboles podemos encontrar síntomas que reflejan la sociedad a la que, conciente o inconcientemente, apuntamos.
¿Qué hace nuestra ciudad con sus ciudadanos más vulnerables, lentos, silenciosos o sutiles?
Estas ilustraciones forman parte de mi tesis de maestría en Estudios de la Cultura: "Árboles redondos cabezas cuadradas: normativa, patrimonialización y estética en Quito"